tgi
TGI lucía en todo su esplendor. El coqueto local de Alberdi y Estrella estaba de bote en bote. En la recepción ya le advertìan a uno que no había más lugar.

Viernes 9 de enero, 22:30 horas. Había un intenso trajín de vehículos en el centro de la ciudad. En el perímetro formado por las calles, Palma, 15 de Agosto, Estrella e Independencia Nacional no había un solo lugar para estacionar. Algunos lo hacían en doble fila. Los locales gastronómicos están todos casi llenos, en algunos no se podía poner ni siquiera un pie. Y pensar que hace pocos años algunos querían dar la extremaunción a su vida nocturna.

No había un evento especial pero había un ajetreo desacostumbrado. Largas filas de vehículos se apreciaba a lo largo de la calle Palma, varios peatones caminaban por las aceras dónde hace poco “las mariposas de la noche” mostraban sus desgastados cuerpos a la espera que algún automovilista se acerque al amparo de la oscuridad para comerciar por sus favores.

La gente recupero el rito citadino de “dar una vuelta por el centro”.  Ahora se agregó el paseo por La Costanera. Y conforme a lo que vimos no todo es “girar”. Los locales gastronómicos bullen de clientes. En la noche del viernes todos tenían clientela y algunos estaban realmente rebosantes y nuevamente esa zona de la ciudad compite con la de Carmelitas y Villa Morra por ser la ruta gastronómica más importante.

Como todos los días, El Lido Bar y Bolsi, siempre estaban llenos de gente pero las mesas de El Lido casi llegaban a la calle Nuestra Señora de la Asunción y los clientes formaban cola para ser atendidos en su famosa barra curva. El Bolsi, por supuesto, lucía su terraza sin un lugar vacío y adentro en la barra y en el restaurante tampoco uno podía encontrar asiento si es que no se armaba de paciencia para la espera.

la vienesa
La Vienesa, Alberdi y Oliva, estaba como pocas veces. Un local al que le costó arrancar cuando se instaló recién.

Allí, la esquina de Estrella y Alberdi se está constituyendo en el nuevo punto neurálgico del centro porque se agregó al lugar TGI que esa noche parecía un mercado y la recepcionista ya no admitía nuevos comensales y al lado sobre Alberdi el coqueto local de la Heladería París no se quedaba atrás. Esto hace que allí confluyan vehículos y personas en gran cantidad al borde de embotellamientos.

Como si esto fuera poco, una cuadra más arriba, allí donde Alberdi confluye con Oliva La Vienesa, como pocas veces lucía sus mesas ocupadas, tanto en el salón como en la galería que recorre el edificio.

hard rock cafe
Hard Rock Café, la más flamante adquisición de la vida nocturna y diurna del centro capitalino. Para encontrar lugar, a veces, hay que esperar horas. Tiene un gran poder de convocatoria.

Y a unas cuadras de ahí, en el costado derecho del Hotel Guaraní, el recientemente inaugurado Hard Rock Café suma su febril actividad al creciente movimiento nocturno de la zona. El local no da abasto, muchas personas tienen que esperar turno en la terraza, aun no habilitada, hasta que haya una mesa desocupada. En el interior, el espacio que originalmente se destinó como escenario para los artistas, es aprovechado para la ubicación de mesas que hacen aumentar la capacidad del local.

Todos se benefician de esta recuperación nocturna. Sobre Palma Ña Eustaquia, McDonalds, Burger King, Bellini y Rodizio también lucen con buena convocatoria pero más allá de 15 de Agosto, la calle más emblemática de la ciudad se llama a un silencio que le es característico desde décadas atrás (las que recordamos).

Recién a la altura de Montevideo la actividad recobra su ritmo, allí donde El Poniente aguarda las altas horas de la noche para convocar a una heterogénea fauna de jóvenes que concurren allí por los tragos y la música. En frente, ya se asentó un nuevo colega atraído por los nuevos aires que allí se respiran.

colon y palma
Colón esquina Palma. Una acera que es un sendero de mesas, sillas y clientes. Al frente Chocolate y al fondo la antigua Chopería del Puerto.

Y allí dónde Palma desemboca en  los brazos de Colón y donde reinaba en solitario la antigua Chopería del Puerto ahora se le acopló recientemente Chocolate, cafetería y chopería, convirtiendo a la acera derecha de la calle en un sendero poblado de mesas y sillas donde personas de las más diversas edades comparten un momento de esparcimiento. Alejándonos un poco de la influencia de las calles Estrella y Palma encontramos otro nudo de encuentro en la calle Cerro Corá, entre Tacuari y Estados Unidos.

Allí la variopinta concurrencia del Britania Pub confluye con la familiera clientela de la parrillada Lo de Osvaldo a los que se suman los del pub 904 y si por ahí coincide con algún evento en el Hotel Crowne Plaza hay que prepararse para dejar el vehículo a varias cuadras porque ni la calle ni los estacionamientos organizados ni los que se improvisan dan abasto para contener a la afluencia de vehículos.

En nuestro recorrido hemos podido observar que la clientela que frecuentaba los locales era lo que podíamos definir como de tipo familiar, personas mayores acompañados de jóvenes e incluso de los más pequeños. Lo cual nos induce a pensar que hay como dos tandas en la actividad nocturna del centro. Una a la que nos estamos refiriendo y otra que está protagonizada por los jóvenes.

cerro corá
Cerro Corá entre Tacuary y Estados Unidos. No hay otra alternativa, los vehículos estacionan en ambas aceras. Britania Pub, Lo de Osvaldo, 904 y el Hotel Crowne son como demasiados para tan estrecha calle.

Aquellos que frecuentan los pubs y boliches antes que los restaurantes. Tienen un horario diferente pues generalmente  activan a altas horas e incluso a la madrugada. Y de éstos locales hay muchos en el centro: La Cahamba, Gales Bar, Public House, Charlie Way, 904, Britania Pub, Pirata Bar, Casa Clari, Shamrock, entre otros. Incluso desarrollan una interesante actividad denominada Asunción Pub Crawl, algo así como un raid por los distintos boliches, con guías, por un precio único que les da derecho a un trago en todos los boliches que van visitando.

Ahora existen iniciativas gubernamentales para la recuperación del casco histórico de Asunción. Existe un proyecto que fue presentado recientemente por la Municipalidad. Pero el gran impulso para este renacimiento de la vida nocturna en el centro la dio el AMCHA, Asociación de la Movida en el Centro Histórico de Asunción, que se formó el 24 de agosto del 2014 y que ha organizado varias actividades y eventos que tuvieron un rutilante éxito de convocatoria.  Todo esto nos lleva a decir que el centro no está muerto. ¡Viva el centro!

Si te gustó el contenido, compartilo :)

por Gastro

Deja una respuesta