Las caras de Rodolfo Angenscheidt y Euge Aquino lo dicen todo. No podían creer lo que estaban viendo. El carré de cordero con papines y veduras saltadas presentado inexplicablemente en ollas y sartenes. Ni siquiera juzgaron el plato, Claudia fue eliminada sobre el pucho.

Claudia Romero, una nutricionista de 43 años, de Ñemby quedó fuera de las cocinas del Master Chef Paraguay al no poder presentar en un plato la consigna que tuvo que consignar. Causó una sorpresa generalizada entre el jurado, los concursantes y el público. También fue bastante llamativa la eliminación de Juan Duarte, un comerciante de 33 años, de Lambaré, quién ya tiene experiencia como parrillero y era uno de los más queridos del programa.

Claudia fue la primera en presentar su preparación en la ronda de eliminación. Estupefactos quedaron todos al observar que se acercaba al jurado con sus ollas y sartenes. No lo había emplatado como era la consigna. Tras un momento de confusión de parte del jurado, al final decidieron eliminarla en el acto y como el show debía continuar decidieron eliminar también a otro cocinero.

Lo raro del caso es que, como bien lo hizo notar José Torrijos, era la primera vez en la historia de MasterChef Paraguay que un concursante no lograba emplatar su preparación. Probablemente, incluso, sería la primera vez en la historia mundial de MasterChef que ocurre una situación semejante. Por lo general, los concursantes, aquí y en cualquier parte, suelen emplatar, a veces de cualquier forma, con recetas crudas, feas, equivocadas o incompletas, pero emplatan.

¿Qué pasó en este caso? Claudia dio explicaciones incomprensibles. “Me ganó el tiempo, cuando escuché que faltaban cinco segundos quise emplatar, pero no me alcanzó”, dijo a manera de excusa. “Nadie emplata en cinco segundos”, le retrucó Rodolfo Angenscheidt echando por tierra esa explicación. Lo poco que se vio en la televisión mostraba que su plato estaba terminado, en las ollas y sartenes se veían las verduras y el cordero, con buen aspecto de cocción. Aparentemente estaba terminado y solo restaba el emplatado.

Durante el desarrollo de la prueba los miembros del jurado se pasan advirtiendo de los minutos que van corriendo. Tenían 60 minutos para completar la consigna. Los avisos son más constantes a medida que se acaba el plazo. Faltan 15 minutos, faltan 10 minutos, faltan 5 minutos y así sucesivamente. Un aficionado a la cocina que se aun poco avispado sabe que cuando se acerca la hora, debe terminar de presentarlo sea como sea. Lo que pasó con Claudia quizá tiene otra explicación más allá de la premura del tiempo.

Esta es la imagen que mostró la televisión del plato presentado por Claudia. Puede apreciarse que el carré de cordero y los papines estaban doraditos y probablemente a punto. Las verduras de las que se aprecian solo las zanahorias parecen también cocidas. Con estos elementos a la vista podría decirse que Claudia pudo haber emplato incluso muchos minutos antes del tiempo. Inexplicablemente no lo hizo. Imágenes del sitio oficial de MasterChef en Youtube.

Por lo que se lleva visto del programa y por la opinión de los participantes Claudia, es una de las más inseguras en la cocina, incluso víctima de un nerviosismo muy fuerte. Martita se sintió culpable de su eliminación. Es que tuvo la oportunidad de salvar a Claudia permitiendo que suba al balcón sin participación de la ronda decisiva. Pero prefirió salvarse a sí misma y lloró a mares cuando se produjo el desenlace.

Claudia ya tuvo una jornada de terror en la edición de la semana pasada y estuvo en capilla junto a Rubén Cardús quien finalmente fue eliminado. Explicó luego de su eliminación que sentía “vergüenza y miedo”. Todas sus participaciones estuvieron afectadas por estos factores emocionales que finalmente determinaron su salida del programa. No tanto sus cualidades culinarias.

El otro eliminado, y también con sorpresas, fue Juan uno de los más queridos entre los concursantes del Master Chef. El es parrillero, por lo tanto, alguien que debería estar más cómodo con el desafío que debían cumplir: carré de cordero, con papines y verduras salteadas. Lo principal era el tratamiento de la carne, que debía estar a punto o jugoso, términos y conceptos con los cuales alguien habituado a la parrilla debería dominar.

Cuando juzgaron su plato, las devoluciones del jurado no dieron muchas pistas acerca de las bondades o errores, salvo lo que dijo Euge Aquino. “Pusiste solo dos papines y aquí somos tres los jueces”, le reprochó y medio pichada agregó: “los papines no tienen sabor a nada”. Automáticamente, Juan acusó el golpe y sabía de antemano que había cometido un error garrafal. La decisión final fue que el debía abandonar las cocinas de MasterChef y se fue bajo el aplauso generalizado de sus compañeros. Tuvo la desdicha de que la mayoría de sus compañeros se esmeraron en la prueba.

La consigna era relativamente fácil, salvo por el hecho de que se trataba de carne de cordero, que no es habitual en las cocinas familiares y de los cocineros aficionados. Pero el jurado dio todas las pistas y los tips necesarios para llegar a buen puerto. La carne debía ser bien sellada y terminar su cocción al horno, debía condimentarse con tomillo y romero fundamentalmente. Los acompañamientos no merecen ningún comentario.

En general todos se esmeraron con el plato, a tal punto que el mejor carré de cordero fue el preparado por Hugo. Ni él podía creerlo. Golazo, golazo, gritaba copado por la emoción. Un punto a su favor fue que entre los condimentos que utilizó para adoba la carne esta la miel lo que le dio un sabor que destacó el jurado. El segundo mejor plato de la noche fue el que presentó Santiago Canuto y el tercero fue Lucata, lo que muestra lo afilado que estuvieron los participantes.

 

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