Santiago Canuto, fue el único que clasifico en el Desafío para ver desde el balcón la ronda de eliminación a donde fueron a parar todos sus demás compañeros. Desde allí se convirtió en el showman de la jornada de eliminación. Criticando, molestando, importunando a los concursantes con sus intervenciones. Algunas veces también ayudaba. Foto del sitio ofiial de Master Chef en Facebook.

Como esta edición de MasterChef carece de atractivos gastronómicos, la expectativa que genera el programa va más allá de saber quién se elimina, quién continúa y se base en algunos de los detalles que rodean a la competencia. En la última ronda, realizada entre el lunes y el martes el protagonismo lo robó uno de los concursantes, pero no precisa y sencillamente por sus cualidades culinarias sino porque se trata del personaje más polémico, entre todos los que pasaron este año por las cocinas de MasterChef.

Estamos hablando de Santiago Canuto. El lunes pasado, por primera vez en esta temporada, Canuto elaboró el mejor plato de la ronda y subió al balcón para seguir de allí la competencia de eliminación. Sobrador, como ninguno, sacó pecho y desde lo alto miraba con aire de superioridad a sus compañeros. Pero se infló mucho más, cuando los nueve participantes restantes tuvieron que ir a ronda de eliminación, en una situación inédita en este programa.

Se explica. El lunes el desafío que tuvieron que enfrentar los participantes era elegir un plato de su preferencia, dulce o saldo o ambos. Santiago presentó un Salmón en salsa de mango y rabas que satisfizo a los miembros del jurado, tanto por sabor como presentación. Increíblemente, ninguno de sus compañeros pudo presentar un plato bien terminado. Aun cuando cada uno de ellos eligió un plato de su preferencia.

Medallón de lomito con zapallito relleno, brochetas de pollo con zapallo asado, vori vori, risotto al pesto, suprema de pollo y niño envuelto con espinacas, fueron algunos de los platos elegidos pero que no cumplieron con los requisitos de rigor, como buena presentación, buen sabor y procedimiento adecuado. Desde el punto de vista del espectador lo único que se puede apreciar es la escasa creatividad y buen gusto de la presentación de los platos.

Por eso todos, Martita, Lucata, Gabriel, Luz, Sofi, Shosiana, Víctor, Jazmín y Natalia fueron a la ronda de eliminación y la consigna que debían cumplir era preparar un plato que tuviera como protagonista al osobuco. Nada del otro mundo, una consigna cuyo grado de dificultad era prácticamente cero.  Se trata de un corte que durante mucho tiempo estuvo desvalorizado en nuestro medio pero que hoy en día forma parte del menú de destacados restaurantes.

El osobuco hasta no hace muchos años formaba parte del puchero en la oferta de las carnicerías, luego integró el plantel del puchero de primera y finalmente gozó de independencia y se vendía como corte especial. El osobuco forma parte de las patas de las reses, la pantorrilla, que cuando se hace un corte horizontal y la carne va acompañada del hueso y el tuétano se denomina osobuco. Pero cuando la carne de la pantorrilla se extrae sin el hueso se configura el corte llamado Sambari, utilizado para la elaboración de empanadas.

Cuando la gastronomía pegó un gran desarrollo en nuestro medio a comienzos del siglo XXI, y nos comenzaron a llover las influencias extranjeras caímos en la cuenta de que con el osobuco se podían peparar platillos de excelencia originados en la cocina italiana, muy replicados en la gastronomía argentina. Desde ese entonces, nuestros restaurantes comenzaron a ofrecer en el menú este corte que debido a esto para a constituirse en el corte premium dejando de ser una carne de segunda.

En fin, los participantes del MasterChef denotaban tener pocas ideas al respecto incluso algunos desmenuzando el corte sin reparar que lo esencial del osobuco es presentarlo con el hueso con caracú incluido. En fin nada interesante se perfilaba en las preparaciones y las presentaciones dejaron mucho que desear. El espectáculo estaba en el balcón.

Santiago gozando del privilegio de ser el único espectador se pasaba molestando, observando, corrigiendo y en algunos casos ayudando a sus compañeros con la complacencia de la producción del programa que veía en sus intervenciones situaciones desopilantes y hasta cómicas, que parecerían que no deben permitirse porque de alguna manera constituyen una molestia para los que deben poner el máximo de atención cuando están cocinando. Pero evidentemente, los productores del programa dejaron pasar esta situación porque era lo más llamativo que ocurría.

Y además porque Santiago Canuto es el personaje más llamativo. Sobrador, pero con un toque de gracia, no tiene problemas para criticar a sus compañeros y no hace ningún esfuerzo para ganar simpatía. Suele decir que se trata de una competencia y para él, el concurso es a cara de perro. Algunos son blancos especiales de sus dardos. Uno de sus objetivos preferidos era Luz Urunaga, quién fue la que anoche se eliminó. La importunó y molestó durante todo el programa, pero sus intervenciones no causaban efecto en ella. Demás está decir que Santiago se puso contento cuando dieron a conocer el veredicto.

Luz, una suboficial de marina de reserva, 26 años de Presidente Franco hizo un Osobuco en salsa de setas, con verdura laminadas, tomates y berenjena, papas y batata con queso crema y bacon. “Durita la carneé” le espetó Jos José Torrijos mientras que el chef Federico Scappini (reemplazo al Chapori ausente por enfermedad) “quiero probar tu plato porque no tiene una buena presentación. “Oro osobuco rebelde. Un plato olvidable, expresó.

Víctor estuvo en capilla, pero a última hora se salvó y Lucata fue el tercero que se colocó entre los peores platos. El mejor plato de la noche le correspondió a Sofi y fue seguida por Shosiana, Martita, Gabriel, Jazmín y Natalia. Mientras tanto Santiago seguía disfrutando de la eliminación de Luz pero sin reparar que la tortilla puede dar la vuelta en cualquier momento y el puede ubicarse en el lugar que estaban sus compañeros, de cara a la eliminación.

 

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