En octubre del año pasado, el embajador paraguayo en Portugal, Julio Duarte Van Humbeck, convocó a Benjamín «Asado» Benítez para realizar una degustación de asado paraguayo en una conocida bodega portuguesa, cerca de Lisboa.

Nuestras embajadas en el exterior, a menudo, celebran fechas o realizan eventos, recurriendo a la gastronomía paraguaya. Es una actividad intermitente que todavía no tiene el rango de política nacional. Otros países de la región lo aplican con mucho éxito. En esta entrevista con Julio Duarte Van Humbeck, embajador en Portugal se vislumbra claramente la necesidad y la importancia de una política diplomática.

¿Existe o puede hablar de una diplomacia gastronómica paraguaya?

Sin lugar a dudas, a lo largo de la historia, la mesa ha sido y sigue siendo un lugar propicio para el diálogo y una buena mesa servida, además de poner en valor la identidad cultural y promover el diálogo intercultural, es una herramienta fundamental de la diplomacia. Varias personalidades a lo largo de la historia, por citar uno, el diplomático francés Charles-Maurice de Talleyrand-Périgord, han recurrido a la buena mesa y culinaria para encarar negociaciones o para consolidar vínculos y sellar alianzas. Hoy varios países en el mundo, incluso en nuestra región por citar dos, México y Perú, tienen a la diplomacia gastronómica como herramienta de promoción comercial, turística y cultural. Nosotros como paraguayos también tenemos todo lo necesario para recurrir a la diplomacia gastronómica, y de hecho lo hacemos en el servicio exterior y también en capital cuando recibimos delegaciones o somos sede de reuniones internacionales.

¿Cuándo comenzó usted, con esta práctica de conmemorar fiestas patrias u otras fechas alusivas, con la convocatoria a representantes gastronómicos?

Le puedo responder qué a lo largo de mi carrera en el Ministerio de Relaciones Exteriores, que en el 2023 se cumple 27 años, siempre he constatado que la culinaria paraguaya estuvo y está presente de alguna u otra forma en la labor diplomática. Ya forma parte de nuestro manual de funciones. Resulta que es nuestra identidad cultural la que llevamos a la mesa o la que presentamos y compartimos en recepciones o eventos culturales. Lo hacemos con empeño y con orgullo. En todas nuestras embajadas y consulados se busca desarrollar la diplomacia gastronómica, no sólo en las Fiestas Patrias y en otras fechas emblemáticas.

¿La iniciativa es propia o responde a una política nacional?

La Cancillería nacional apoya y alienta estas iniciativas, tiene una dirección de asuntos culturales y turismo que bien puede reforzar aún más este campo que tiene mucho potencial. Eso sí aún no tenemos literatura al respecto, como sí existe en otros países. Ahora bien, a veces se hace un poco más difícil, ante la carencia de ciertos ingredientes, o la ausencia de algún cocinero o chef paraguayo, pero siempre se logra sortear los obstáculos, con creatividad y sobre todo con el trabajo en equipo en las representaciones diplomáticas, donde también siempre suman los connacionales residentes, porque ellos son los verdaderos guardianes de nuestras costumbres y tradiciones culinarias.

En abril del 2016, Rodolfo Angenscheidt estuvo en Bahamas ofreciendo un menú típico paraguayo. Convocado por el Ministerio de Hacienda como preparación a la reunión Gobernadores que en el 2017 realizó el Banco Interamericano de Desarrollo, en Asunción.

¿Por ejemplo?

En este punto quiero destacar la importancia de la diáspora paraguaya y su papel en la difusión de la cultura paraguaya, así como también de nuestras tradiciones culinarias. Siempre nos pone contento cuando un colega diplomático paraguayo nos comparte la noticia de que emprendedores paraguayos abren y mantienen con éxito negocios gastronómicos. Ya tenemos casos exitosos en Francia, Estados Unidos, y quizás haya más casos en otras partes del mundo.

¿Y desde el plano oficial?

Por de pronto ahora tenemos un lindo proyecto en la Embajada para realizar junto con SINAFOCAL el curso online «Tembi`u Paraguay Rape». Esperemos que se pueda concretar en el primer trimestre y estoy seguro, que tendrá buenos resultados y podremos contar en Lisboa con cocineros especializados en cocina paraguaya para nuestros eventos.

¿Qué beneficiosos reporta esta práctica, para el cumplimiento de sus funciones?

Siempre da satisfacción organizar actividades que dejan en alto la imagen de nuestro país. Sin lugar a dudas nuestra identidad cultural, nuestro bilingüismo, nuestra música y nuestra cocina son elementos distintivos de nuestra nación que debemos posicionar en el exterior y lo hacemos con orgullo. Si la gente sale contenta de un almuerzo, cena o recepción, de un concierto o de una actividad cultural, el objetivo se ha alcanzado. Es algo intangible, no se puede cuantificar, pero de que tiene beneficios para el país y para su imagen, sí los tiene.

La embajada paraguaya en Berlín, que estaba a cargo de Fernando Ojeda (centro) organizó grandes eventos en la sede diplomática para recordar las fechas patrias. Las estrellas siempre eran: la gastronomía y la música y danza paraguayas.

¿Cómo ve la participación de chefs y cocineros paraguayos en los eventos que realizan las embajadas?

La suma de esfuerzos entre el sector público y privado siempre ayudará a que nuestro país se ubique en el sitial que se merece. Recuerdo que en Perú, por ejemplo, SENATUR y el Ministerio de Relaciones Exteriores apoyaron una acción de diplomacia gastronómica puntual. La embajada a mi cargo en ese entonces coordinó y ejecutó esa acción. En esa oportunidad SENATUR llevó al chef Rodolfo Angenscheidt «Chapori», quien junto con un chef peruano, cocinó a cuatro manos, con una presentación de deliciosos platos paraguayos en un reconocido restaurante de Lima. El evento fue un éxito, la presentación paraguaya fue un suceso, los peruanos salieron encantados con los sabores paraguayos, y es bien sabida la posición que la cocina peruana ocupa en el mundo.

Luego también llevamos a la Prof. Teresita O’Hara y presentamos en el restaurante escuela de la Universidad San Ignacio de Loyola lo que en ese entonces llamamos «Viaje al Paraguay» a través de los platos y sabores tradicionales, también con mucho éxito. Aquí en Portugal ya hemos tenido oportunidad de organizar en un prestigioso viñedo de Alentejo una parrilla paraguaya con el chef parrillero Don Benjamín Benítez, que deleitó a los comensales (cuerpo diplomático, empresarios e invitados especiales) con entradas típicamente paraguayas como el mbejú, la sopa paraguaya, el payagua, antes de servir el plato principal que fue asado de tapa cuadril (que es el corte que actualmente estamos exportando a Portugal), maridado con buenos vinos portugueses de la Adega Vila Santa João Portugal Ramos.

El embajador paraguayo en Portugal, en el centro de la mesa, en presencia de diplomáticos extranjeros, empresarios y funcionarios del Gobierno de dicho país, degustando carne paraguaya que busca su expansión en dicho mercado.

Si a esa diplomacia gastronómica le sumamos la música paraguaya, tenemos un producto cultural gastronómico poderoso que puede apuntalar la gestión diplomática. Debo reconocer el apoyo de REDIEX que hizo posible tanto la presencia de Benjamín Benítez y equipo, como del duo Eurolatin, Cristina Bitiusca y Alcides Ovelar, que dejó en alto a la Guarania y al folclore paraguayo.

¿Los gastos como se costean?

Sin la suma de esfuerzos y apoyos no es posible desarrollar una diplomacia gastronómica. Por citar el caso del chef Benjamín Benítez, su presencia en Portugal en octubre pasado se dio en el marco de la promoción de la carne paraguaya, y eso involucra tanto al sector público como al privado. Aprovechando su ida a París para el SIAL (Salón Internacional de la Alimentación) se hizo una escala en Lisboa, y se pudo desarrollar la acción de diplomacia gastronómica en la Adega Vila Santa João Portugal Ramos, en Estremoz, Alentejo, a dos horas de Lisboa. Este evento fue posible gracias a la planificación y a la suma de esfuerzos y apoyos, entre ellos, Rediex, el Ministerio de Relaciones Exteriores –  a través de la Embajada en Portugal, la Cámara Paraguaya de Carnes, la empresa portuguesa importadora de carne paraguaya y la Adega Vila Santa que nos abrió sus puertas.

¿Existe algún rubro especial?

Para cada evento se debe planificar con tiempo y se debe tener bien en claro el objetivo. Existen rubros protocolares y están los gastos de representación, pero para ciertos eventos como el desarrollado en Alentejo, necesariamente se debe recurrir a una alianza pública privada para aspirar realizar con éxito la promoción cultural y gastronómica.

* Julio Duarte Van Humbeck. Inició su carrera en el Ministerio de Relaciones Exteriores en 1996. En el Servicio Exterior estuvo en la Misión Permanente ante la OEA, en Washington D.C., entre 1997 y 2002, como Primer Secretario. Luego en el año 2005 se desempeñó como Consejero en la Embajada en París, Francia y en esa representación diplomática ascendió a Ministro ocupando la jefatura de misión como Encargado de Negocios a.i. entre el 2010 y 2011. Posteriormente estuvo al frente de la Embajada en Lima, Perú entre el 2014 y el 2018. Actualmente, está en Lisboa, desde abril de 2022.

 

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