Ayesa, en el centro, posa junto a unos amigos, frente a su local, luego de una jornada de tapeo a full.
Ayesa, en el centro, posa junto a unos amigos, frente a su local, luego de una jornada de tapeo a full.
Ayesa, en el centro, posa junto a unos amigos, frente a su local, luego de una jornada de tapeo a full.

Ayesa, tiene 32 años, es asesora en materia de alimentos, docente universitaria y empresaria gastronómica. Como vivió varios años en España, se le metió en la cabeza eso de ir de tapas. En plena pandemia encontró un local ideal y puso manos a la obra. Hoy La Tapería, ubicada en el corazón de Carmelitas es un exitoso local donde comer pequeñas porciones es tan importante como pasar un buen momento, espectáculo mediante.

Comencemos por aclarar que las tapas son pequeñas porciones de comida para acompañar alguna bebida.  Tapear” o “irse de tapas” es como decir que van a salir con un grupo de amigos por bares o restaurantes a saborear estas delicias y a divertirse, compartiendo un agradable momento. Ese fue el concepto que desarrolló Ayesa en el local ubicado sobre Senador Long, entre Teniente Vera y España, un proyecto que llevó a cabo con su pareja, el ingeniero español, Samuel García.

Ayesa Avalos, vivió tres años en Barcelona, España. Allí hizo un master en desarrollo de productos alimentarios, trabajó en dicho país y regresó al Paraguay en el 2017. Junto a una tecnóloga y una nutricionista formó una empresa y se dedicó a brindar asesoramiento. Luego habilitó un local gastronómico en el aeropuerto llamado Zentral que entre otras cosas se dedica a vender comida lista para llevar en los aviones, ya que en los vuelos no se goza de los refrigerios.

Uno de los clásicos platos para tapear. Una tabla de jamones españolas. La consigna es compartir.
Uno de los clásicos platos para tapear. Una tabla de jamones españolas. La consigna es compartir.

Nos confesó que su ambición principal era tener un local donde desarrollar el concepto de “tapear”. Durante un año se pasó buscando el local apropiado. La oportunidad llegó en plena pandemia. El lugar estaba para alquilarse y con la ayuda de su hermana que es arquitecta adaptaron el inmueble y le dieron una nueva cara para que sea La Tapería. La principal intervención que realizaron es que tuvieron que construir una terraza hacia la calle. Comenzaron a atender en mayo del año 2021.

“Sin terraza es imposible hacer una tapería, tiene que dar a la calle, debe estar al aire libre, muchas de nuestras mesas están en la vía pública”, nos dice. El local tiene capacidad para atender a un poco más de 100 personas. La mayor parte de las mesas y sillas están en la terraza y en la vereda y parte de la calzada. Tiene un pequeño espacio cerrado bajo techo y una larga barra, también bajo techo. La estructura y los muebles son bastante sencillos, nada de sofisticación ni de lujos.

Lo importante es el concepto. “Es diferente, servimos platos pequeños o medianos, para que se pueda compartir y probar de todo. Siempre recomendamos esto a los clientes que desconocen el tamaño de las porciones. No hay entradas ni fondos, todo sale al mismo tiempo y se comparte”. Aquí cuando se sale a cenar, cada uno con lo suyo. Por eso, las personas del servicio se toman el tiempo para informar a los comensales. Debemos apuntar que el primer bar de tapas que se estableció en el país fue La Yaya Gourmet, que estuvo dentro del Paseo Carmelitas, hasta que desapareció.

Los tragos son el fuerte en materia de bebidas. En la foto dos versiones de Gin Tonic. El primero elaborado con sirup de jengibre, limón, bitter aromático y toques de romero ahumado. El segundo hecho a base de frutos rojos.
Los tragos son el fuerte en materia de bebidas. En la foto dos versiones de Gin Tonic. El primero elaborado con sirup de jengibre, limón, bitter aromático y toques de romero ahumado. El segundo hecho a base de frutos rojos.

Decíamos más arriba que ir de tapeas incluía también pasar un momento agradable. En La Tapería tienen un calendario semanal de actividades artísticas de entretenimiento, con diversas manifestaciones culturales. Según el día hay espectáculos de Stand Up, Trío de Jazz, los jueves un Dj de música electrónica y los fines de semana están reservadas para las activaciones que realizan las marcas. El primer domingo de cada mes está reservado para los shows de flamenco, el pasado domingo coincidió con el cierre de calles y con una paella cocinada en vivo. A veces tienen días temáticos, como ocurrió con el carnaval.

“Para nosotros es muy importante el apoyo a los artistas, para que este gremio tenga mayor visibilidad, los del grupo de flamenco que estuvo nos dijeron que era el primer show que hacían en el año y eso es muy importante. Nos da la posibilidad de mezclar la gastronomía, con el arte y la cultura”, expresa Ayesa.

Siendo una tapería la tendencia gastronómica es hacia la cocina española. Hay tapas, arroces, ensaladas y empanadas. Tablas de quesos, de embutidos y de jamones españoles. La famosa tortilla española (conocido aquí como tortillón de papas); tapas con productos de mar (calamares, mejillones y pulpo); croquetas de carne, morcilla española, calamares, jamón serrano, de pollo, de Roquefort con nueces; pinchos de lomo de cerdo, de carne, de pollo y caprese. Dos opciones de arroz, el de campo que va azafranado con costillas de cerdo, morcilla española, panceta, papa, garbanzos y el Arroz Negro, que se elabora con tin5ta de Sepia, anillos de calamar y camarones.

Ayesa Avalos aquí junto a su pareja Samuel García, un ingeniero español que esta trabajando en la ampliación de las rutas II y VII. La foto es en España donde ella estudió y vivió tres años.
Ayesa Avalos aquí junto a su pareja Samuel García, un ingeniero español que esta trabajando en nuestro país. La foto es en España donde ella estudió y vivió tres años. (Fotos Gentileza).

En el menú figuran también las tostas: que consiste en una rebanada de pan sobre el cual pueden ir montados: salmón curado, qu3so crema, alcaparras; mejillones con pico de gallo y perejil; y jamón serrano, queso crema y rúcula.  De ensaladas están la tradicional Cesar y la de queso de búfala. Por último, vimos empanadas de pisto y champiñón, de osobuco y de camarones. Los tamaños y los precios son variables por lo que conviene consultar con el mozo acerca de ellos.

En cuanto a las bebidas, el fuerte de La Tapería es una amplia carta de tragos. Hay cócteles clásicos y de autor. Entre los primeros, Manhattan, Negroni, Pisco Sour, Moscow Mule, Margarita, Old Fashioned, entre otros. Entre los de autor, que están a cargo de Robín Orrego, se recomienda Condesa, un aperitivo a base de gin añejo en barricas de roble acompañado de toques cítricos de Aperol y Limón.

Los cócteles siguen con Gin Tonics clásicos y el recomendado Rosat, elaborado con el Puerto de Indias Str4awberry con sirup de cerezas. Luego están: Fernet Cola, Aperol Spritz, Caipirinha, Tequila Sunrise, Vermouths, shots varios. La oferta de vinos incluye varias etiquetas y cepas de España. Y la infaltable sangría. La cerveza exclusiva es la española es Estrella de Galicia, pero hay otras opciones.

El local comenzó a atender justo cuando la Municipalidad de Asunción, habilitó el cierre de las calles para que los bares y restaurants ubiquen sus mesas y sus sillas. Desde un primer momento, La Tapería contó con buena cantidad de clientes. Si bien atendían los fines de semana, fueron agregando días a medida que mejoraba la situación de la pandemia y pon ende el movimiento en los locales gastronómicos. Ahora atiende de martes a domingo de 18:00 a 01:00 am (de domingo a miércoles) y hasta las 02:00 am jueves, viernes y sábado.

 

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