Nuestra chipa sufre acoso de apropiación

9 septiembre, 2021
Este es uno de los locales de Chipa en Madrid, España. Allí venden empanadas argentinas y la chipa original???. El nombre del local puede ser de fantasía pero puede ser también el nombre de la marca de sus productos con lo cual se están avanzando mucho más en ese intento de apropiación de nuestro patrimonio gastronómico.

Este es uno de los locales de Chipa en Madrid, España. Allí venden empanadas argentinas y la chipa original???. El nombre del local puede ser de fantasía pero puede ser también el nombre de la marca de sus productos con lo cual se están avanzando mucho más en ese intento de apropiación de nuestro patrimonio gastronómico.

En los últimos años se multiplicaron los intentos de apropiación de nuestro patrimonio gastronómico haciendo pasar a nuestros productos como originarios de otros países. La ofensiva no se detiene en esta práctica, sino que ahora se utiliza como marca, nombres genéricos que designan a algunas de nuestras preparaciones más preciadas. Y no existe una política oficial que defienda nuestro Patrimonio Gastronómico y Culinario.

Recientemente nos hemos percatado que, en la ciudad de Madrid, España, existe un local gastronómico que se denomina Chipa, que vende empanadas argentinas, pizzas y cuya especialidad es el “pequeño bollo de queso y almidón de yuca”, o sea nuestra tradicional chipa. El sitio web de la empresa es www.chipaoriginal.com, seguramente para que nadie se confunda con otros tipos de chipa, como la paraguaya, a la que por lo visto no consideran como la original.

Dicho local tiene varias sucursales en la capital española. No sabemos los requisitos que la legislación española exige para la denominación del local ni si en dicho país Chipa está registrada como marca, es decir como propiedad intelectual, o si solo fue utilizado como nombre de fantasía. Los nombres genéricos no pueden ser registrados como marca. Por ejemplo, nadie puede registrar Pizza como marca.

En agosto pasado, el chef Vidal Domínguez Díaz, denunciaba un caso similar ocurrido en Gran Bretaña, donde ofrecían chipa como productos argentinos. El caso más grave ocurrió en junio del 2019 cuando la UNESCO posteó en sus redes sociales que la chipa era un alimento originario de la Argentina. Ante las protestas tuvieron que enmendar el error y hubo una disculpa oficial de dicho organismo internacional. Actualmente en Buenos Aires existen importantes proyectos gastronómicos que tienen a la chipa como concepto principal, pero sin referencia alguna a que es un producto originario de nuestro país.

Este afiche fue colgado en las redes sociales en Gran Bretaña. Una apetitosa chipa paraguaya, rodeada con símbolos y referencia de que es una comida argentina.

Este afiche fue colgado en las redes sociales en Gran Bretaña. Una apetitosa chipa paraguaya, rodeada con símbolos y referencia de que es una comida argentina.

Todo esto revela el estado de indefensión en que nos encontramos para proteger nuestro Patrimonio Gastronómico y Culinario. No existe un inventario, acerca de los bienes que se pueden incluir en dicho patrimonio. Conocemos, por tradición oral, cuáles son, pero no están plasmados en documentos, investigaciones o estudios que puedan utilizarse posteriormente para un reconocimiento internacional.

En diciembre el año pasado la UNESCO incluyó a las “Prácticas y Saberes Tradicionales del Tereré en la Cultura del Pohá Ñana. Bebida ancestral guaraní en Paraguay” en la Lista Representativa del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad.  Un largo enunciado que disfraza el hecho de que no fue reconocido el terere, a secas. Esto porque también es tradicional en algunas regiones de Brasil y Argentina. En nuestro país el terere consume toda la población y hay antecedentes históricos que revelan que “los paraguayos” ya lo tomaban antes que Brasil y Argentina existieran como países.

La inexistencia de un Patrimonio Gastronómico y Culinario del Paraguay facilita la ocurrencia de casos como el del terere. En Brasil la palabra Terere está registrada como una marca de yerba mate desde hace varios años. Esta situación colisiona con la declaración de la UNESCO y si nuestro país promueve la anulación de dicha marca debe plantear un caso judicial en el vecino país, con todas las dificultades que ello implica. Situaciones como estas pueden repetirse en el caso de la chipa y cualquier otro producto típico de nuestra cocina.

Este es otro de los locales ubicados en la capital española. La chipa es un producto muy atractivo y que tiene fácil acceso a cualquier mercado internacional.

Este es otro de los locales ubicados en la capital española. La chipa es un producto muy atractivo y que tiene fácil acceso a cualquier mercado internacional.

Una iniciativa positiva fue la Resolución N° 592 del 29 de agosto de 2017 emanada de la Secretaria Nacional de Cultura por la cual se declaró Patrimonio Cultural Inmaterial del Paraguay a la producción, elaboración artesanal y tradicional de cuatro comidas típicas paraguayas aun vigentes: el vori vori, el locro, la sopa paraguaya y el jopara (mezcla de poroto y locro). Falto el paso siguiente: incluir en dicho Patrimonio el resto de las comidas típicas de nuestro país. Pero para eso hace falta un minucioso trabajo de definición e investigación para determinar qué y cuáles platos deben incluirse.

Para intentar paliar esta deficiencia, en el año 2018 la Dirección Nacional de la Propiedad Intelectual (DINAPI) convocó a un observatorio a los principales referentes de la gastronomía nacional. Muchos asistieron, pero muchos también brillaron por su ausencia. El resultado de esa convocatoria fue la Resolución N° 5 de la DINAPI por la cual se declara de interés nacional al “la lista enunciativa del Patrimonio Gastronómico Culinario del Paraguay”.

En dicha lista se incluyeron un total de 51 platos de la cocina típica paraguaya, incluyendo la sopa paraguaya, la chipa de almidón, el arroz quesu, el bife coygua, la mazamorra, el kai ladrillo y otros tantos. Dicha lista como bien dice la resolución es solo enunciativa, y debería completarse con los platos o productos faltantes. Con esto la DINAPI lo que buscaba era precautelar ese patrimonio de manera que ningún particular pueda pretender ejercer sobre los mismos derechos marcarios.

El trabajo que falta es tomar esa lista y realizar un minucioso trabajo de investigación para determinar documentadamente el origen, historia, precursores, técnicas, costumbres, identificación geográfica, etc, de cada uno o de las principales comidas. Así podrían declararse Patrimonio Cultural Inmaterial del Paraguay como en el caso del vori vori, el locro, la sopa paraguaya y el jopara. Hubo casos como en el de la pizza, la cocina mediterránea y la cocina mexicana que fueron declarados Patrimonio Inmaterial de la Humanidad, por la UNESCO. El terere es un producto que recibió este tipo de declaración.

 

 

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