foto de afuera
El frente del Almacén del Plata, que amplió su espacio interior como el que tiene sobre la acera.

Fue concebido como un local en dónde las personas con gustos gastronómicos delicados podían encontrar todos aquellos productos gourmet que se ofrecen en el mercado local. Era un lugar para comprar y llevar. Pero también para probar in situ algunas delicatesen o las distintas variedades de quesos, jamones y embutidos. Y por qué no un vino de alta gama o una cerveza importada.  Hoy día, es más que nada una Deli, un lugar donde preparan delicias como sus baguettes y las tablas de queso.

Ubicado, en ese pequeño centro neurálgico en el que se convirtió la esquina de Dr. Morra y Teniente Vera, el Almacén del Plata tiene poco más de un año de existencia y el crecimiento de su demanda los obligó a ampliarse al doble de su capacidad anterior, en diciembre pasado. Por suerte, llegaron a tiempo porque si no si iban a ver en figurillas con los pedidos de tablas de quesos para las fiestas de Navidad y Año Nuevo.

Ahora tiene un salón climatizado para 40 personas. Ampliaron la capacidad sobre la vereda, instalaron un toldo más grande y ubicaron ventiladores de agua y ventiladores de techo para hacer más agradable la estancia. Y lo más importante, es que ampliaron su capacidad de producción, al tener una cocina mejor equipada, una cocina normal, una cocina de restaurante.  Tienen el triple de espacio para la producción  ya que antes en los días de mayor demanda, te pisaban entre ellos. Ahora tienen cortadoras nuevas, horno nuevo, plancha nueva, etc.

“Es que creció mucho la demanda”, explica Eduardo “Pipo” Dios, propietario del establecimiento. Cuenta que de 500 baguettes de promedio que vendían mensualmente pasaron a una cifra que ronda entre 1.800 y 2.000 baguettes de promedio mensual.  Aparte están los pedidos de tablas de quesos y los pedidos de ensaladas que realizan muchas personas que concurren hasta el lugar.

Algo de ese crecimiento tuvo que ver la realización de la feria Paladar. “Nos fue muy bien y nos dijeron que fuimos uno de los locales que mejor vendimos en esa ocasión. Nuestro producto gustó, llevamos sólo tres tipos de sándwiches que eran los que más se vendían y se nos acabó todo. El lunes cuando abrimos aquí, lo hicimos sin mercaderías. Nos fue demasiado bien, nos trajo más gente, la gente nos conoció ahí, nosotros estábamos creciendo y eso nos ayudó bastante”, explica Pipo.

foto del salón
El ampliado local del Almacén del Plata tiene también un mayor espacio en el sector de producción y cocina.

El fuerte de Almacén del Plata, sin duda son las baguettes. Ellos fueron los que comenzaron a vender sándwiches preparados con pan francés. No de nombre sino venido de Francia que se importa en forma congelada y ellos lo regeneran. Ahora, ese detalle ya no constituye ningún diferencial pues todo el mundo conoce y tiene acceso a ese producto.  El secreto está más bien en la forma que ellos preparan sus sándwiches.

Pipo, gran conocedor de la gastronomía local, es también un gran investigador de sabores y de productos y siempre busca lograr alguna originalidad con esa combinación. Por ejemplo, nos cuenta que en Europa está muy de moda el sándwich vietnamita que lleva unos pikles muy raros, pate, mayonesa, cerdo y verduras. “Hicimos nuestra versión que se llama Saigón, que tiene un toque pero sin esos pikles raros. Porque no sabemos cómo van a pegar”.

Entre los sándwiches más vendidos está “el especial de la casa”, que lleva jamón crudo, queso gruyere, tomate y rúcula. También se menciona “El Tony” llamado así porque se prepara con una pierna de cerdo preparada por Colaso en la Trattoría de Tony, bajo tierra durante 12 horas. El sándwich lleva un buen pedazo de carne de cerdo, mayonesa, mostaza de Dijon, una feta de queso, y pepino. “Colaso nos entrega dos piernas de ocho kilos cada una el jueves a la noche y dura hasta el sábado. Ni se te ocurra venir un lunes, martes o miércoles a pedir eso porque se termina enseguida”, advierte nuestro entrevistado.

También son preferidos “El rosbif” y El Pastrami”. El primero se prepara en el local pero el segundo lo hacer un tercero con una receta proveída por el Almacén del Plata conforme a un gusto consensuado. Como no quieren trabajar con pollo crudo por una cuestión de seguridad alimentaria, ordenan que preparen un pollo ahumado que si puede conservarse en frío y están experimentando con una costilla de cerdo deshuesada que se sirve con una salsa barbacoa y una ensalada de repollo con el “toque” de la casa. En el menú tienen un total de 60 variedades de sándwiches.

Saigón
Saigón. La versión local del sandwich vietnamita, tan popular en otros lares. El Almacén del Plata tiene 60 variedades.

Entre las novedades del 2016 figuran las siguientes preparaciones:
-Pepperoni, mozzarella, tomates frescos y aceitunas, un toque de albahaca y orégano. Y al grill bien calentito
-Pollo ahumado, camembert, tomates secos y albahaca, caliente.
-Jamón cocido gourmet, queso tipo ibérico, morrones y lechuga, mayonesa casera y reducción de acetto balsámico.
– Pastrami, queso fontina, rúcula, tomates secos, mayonesa, y mostaza de Dijon
– Pollo ahumado, Cheddar, tomates secos, manteca y grillado.
Están también las versión submarinos que son las baguettes rellenas y gratinadas al horno. Los precios de los sándwiches oscilan en torno a un promedio de 40 mil guaraníes cada uno.

Otro de los fuertes del lugar son las tablas de quesos, que preparan de todos los gustos y medidas. Nos decían que para el 14 de febrero pasado recibieron muchos pedidos y que fueron muchos también los que en familia o en pareja se acercaron al local para disfrutar de las famosas tablas. El Almacén del Plata también incorporó ensaladas a su menú. “Lo que hacemos en poner las verduras normales, pero con muchos frutos secos, miel con especias, algún aderezo especial, con algún tipo de carne, rosbif, pastrami, pollo ahumado o un salmoncito para tener una ensalada abundante”.

La venta de delitacateses pasó casi a un segundo plano y se mantiene más bien por una cuestión de ambientación a pesar de que los responsables reconocen que generan todavía importantes ingresos y que muchos clientes gustan de venir a servirse en el local comprar alguna salsa, alguna latita de esos raros productos que pocas veces se encuentran en los locales de venta masiva. “Investigamos cuáles son los productos que no existen en otros lados y esos traemos para vender. No es un gran negocio, por eso lo achicamos, ahora bien la gastronomía es un gran negocio”, revela Pipo.

En materia de bebidas, son también bastante exclusivos. Por ejemplo, no trabajan con marcas nacionales de cerveza, por una cuestión de marketing. En cuanto a vinos, tienen provisión de los principales importadores locales y se ofrecen vinos por copas. Sólo ofrecen jugos envasados y en materia de agua mineral, San Pelegrino y Evian como corresponde a un centro comercial que se precia de tener solo lo exclusivo.

El Almacén del Plata abre sus puertas de lunes a sábado desde el mediodía hasta la medianoche. Durante el día hay un constante movimiento de clientes pero los horarios más concurridos son los que van desde las 19:30 en adelante. Los días de mayor afluencia son los jueves, viernes y sábado. Tiene una variada clientela que incluye a jóvenes de 18 a 20 años, como a personas mayores, de hasta 80 años. Llegan personas individuales, parejas y grupos familiares. No tienen en los planes, la habilitación de nuevos locales o sucursales porque el tema del aprovisionamiento de productos y materias primas requiere de una ingeniería muy especial y cuidadosa que vuelve difícil replicar la misma oferta en otro sitio por cuestiones de logística. Esto a pesar de que recibieron ofrecimientos para instalar el Almacén del Plata en otras ciudades como Ciudad del Este y Encarnación y nuevas locaciones como los shoppings que están por abrirse.

Si te gustó el contenido, compartilo :)

Deja una respuesta