Mas de 40 importantes marcas del mercado, cafés de especialidad, cafés industriales, charlas, laboratorios de experiencias hubo en el Asu Coffee Fest que llenó todas las expectativas, la de los organizadores y las del público.
Mas de 40 importantes marcas del mercado, cafés de especialidad, cafés industriales, charlas, laboratorios de experiencias hubo en el Asu Coffee Fest que llenó todas las expectativas, la de los organizadores y las del público.

El Asu Coffee Fest terminó con un rotundo éxito. Este tipo de eventos sirven para tener una radiografía del sector en un momento determinado. Muestra que cultura del café creció a pasos agigantados, más rápido que sus similares del vino y la gastronomía que tardaron mucho más tiempo en alcanzar los niveles que ostentan hoy día.

Durante el fin el pasado fin de semana, sábado y domingo, 3.000 coffee lovers pasaron por el salón de eventos de El Paseo La Galería, marcando una especie de récord, en ese lugar para este tipo de encuentros. Cuarenta de las mejores marcas del mercado, baristas nacionales e internacionales.  Hubo espacios para cafeterías, cafés de especialidad, cafés industriales y tostadores y un laboratorio para experiencias sensoriales.

Lo último de lo último en materia de café, como la máquina que imprimía imágenes sobre el café, una curiosidad presentada por la empresa Cafepar. Charlas a sala llena, sobre los más diversos temas, ¿tales como La mística del café???. Todo eso sin considerar la gran organización, el colorido, la pulcritud y la ambientación del evento, que viene a demostrar el gran paso dado en materia de la cultura del café.

En tren de comparaciones, podemos ver que la gastronomía está en auge desde el comienzo de este siglo. Como punto de inflexión de este proceso suele marcarse la aparición del restaurante Mburicao en 1995.  Recién en el 2015 logró realizarse la feria Paladar, que intentó sin conseguirlo, reunir a todos los restaurantes más importantes de la ciudad. Pero fue todo un éxito, y se realizó ininterrumpidamente hasta el 2019.

Por su parte, la Expo Vino realizó recientemente su décimo tercera edición, con un éxito sin precedentes, como el de haber vendido todas sus entradas, con dos semanas de anticipación. Y, además, también por vez primera, con una jornada con vinos Premium exclusivamente. Les llevó más de una década llegar al punto de excelencia que alcanzaron en esta oportunidad.

Con el café, todo ocurrió de forma más acelerada. Dando lugar a un fenómeno que merece alguna explicación, o por lo menos algún intento al respecto. Paraguay no tiene una cultura de café muy arraigada. Nuestro mercado no consume tanto como lo hacen Argentina, Brasil y Colombia. Se estima que el valor total del mercado de café en nuestro país es de alrededor de 25 millones de dólares.

Paraguay para los inversionistas en un país prioritario por las oportunidades de crecimiento que brinda. Aquí ya se instalaron cadenas como Havanna, Café Valdez y Café Martínez con varios locales. Este último está por abrir su octavo local y esa marca argentina es en Paraguay donde más inversión realiza. El poco desarrollo puede ser quizás una explicación del rápido auge de los últimos años porque partiendo de muy abajo los crecimientos relativos son más importantes.

Uno de los atractivos novedoso de la Asu Coffee Fest fue la impresora de café, que podía grabar imágenes sobre la bebida, como muestra la foto.

Un factor que juega en contra es el clima. Aunque para los climas cálidos existen versiones de cafés fríos. Paraguay no es un país productor, aunque años atrás, en el siglo pasado había producción de café en los departamentos de Amambay y Canindeyú, que desaparecieron totalmente. Ahora existe una marca Café Guarania que vende café en granos y molido, con una producción local.

Somos un mercado muy consumidor de café instantáneo y del molido. No así del café en granos. Además, aquí se consume otros productos como el mate, el cocido y el tereré que también son bebidas estimulantes.

El público que asistió a la Asu Coffee Fest fue muy juvenil, varones y mujeres. Se puede colegir que la mayor parte de los consumidores pertenecen también a este grupo etáreo. Contrasta notoriamente con la anterior realidad que nos indicaba que el café solo estaba destinado a las personas mayores, sobre todo hombres. Los antiguos cafés de la ciudad, Sorocabana, Felsina, Bar Estrella, Capri, todos ya desaparecidos eran frecuentados por personas mayores, la mayoría jubilados. El último de estos locales donde podíamos ver aún es panorama fue El Café San Marcos, en Oliva y Alberdi que ahora es ocupado por una sucursal de La Vienesa.

A diferencia de lo que ocurre, por ejemplo, en Buenos Aires, aquí el local café no es un lugar sacrosanto de la cultura ciudadana al que tributaron himnos musicales como Cafetín de Buenos Aires (Mariano Mores) o Café La Humedad (Cacho Castaña) para describir la importancia que tenían en la vivencia cotidiana. Sigue siendo el lugar de encuentro por antonomasia.

Nosotros copiamos esa modalidad, Adoptamos algo de esa idea del café como un lugar de encuentro, pero la bebida café no es el centro ni la excusa prioritaria. El consumo se inclina hacia ofertas gastronómicas, sean dulces o saladas. No es lugar de desayuno ni de sitio ocasional donde hacer un alto en medio de las actividades cotidianas. Las horas de mayor consumo suelen ser el mediodía y a la tardecita noche.

Un total de 3.000 personas, dato oficial de la organización, se dieron cita durante los dos días del Asu Coffee Fest.

Pero, sobre todo en Asunción, se abrieron numerosos cafés. Aparte de las conocidas franquicias mencionadas, existen varios cafés de especialidad, es decir aquellos en los que se cuida la calidad desde la producción de los granos hasta el contenido que llega a las tazas. Algo así como un café gourmet. Han nacido así baristas y tostadores, que han dado origen a otros especialistas.

Hay muchos pequeños cafés distribuidos por toda la ciudad y no necesariamente en polos comerciales o gastronómicos. Tienen la particularidad de que son más bien pequeños pero muy coquetos y bien arreglados, tal vez porque no necesitan mucha inversión. Además, funcionan como pequeños locales de consumo, donde uno puede encontrar no solo café, sino jugos de todo tipo y ofertas gastronómicas como sándwiches, chipas, mbeju, empanadas, pizzas y muchas veces ensaladas. Aparte de toda la gama de postres y dulces.

Todo este panorama se desarrolló muy rápidamente. Oportunamente dos personas, Laura Doldán y Juan José López pudieron ver y apreciar el movimiento que se venía y se encargaron de organizar el Asu Coffee Fest que tuvo un sostenido crecimiento y ya están pensando agrandar el evento para la próxima edición.

 

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