Prosecco Rosé, una gran primicia nacional

3 diciembre, 2021

prosecco destacado

Un nuevo y exclusivo espumante llegaba al Paraguay. Se trataba de un Prosecco Rosé toda una rareza pero que además tenía otras particularidades. Es el primero de su tipo en arribar al país. Es producto de una modificación histórica en las normas de producción en su país de origen. Modificación reciente (diciembre 2020) y por ende una elaboración reciente. Y otra cosa notable es que ya está en Paraguay, por lo que le rindieron toda una ceremonia de bienvenida.

El jueves en el restaurante Alma Cocina con Fuegos se realizó una cena maridaje para descubrir al adelantado Piccini Prosecco Rosé Millesimato 2020 y presentarlo en sociedad. Es un vino espumante proveniente de Italia. Prosecco es una renombrada Denominación de Origen ubicada en regiones del Veneto y Friuli-Venezia Giulia, en el noreste de Italia, cuya principal referencia geográfica en la ciudad de Venezia.

Una de sus principales reglas de elaboración es que debe ser elaborado a partir de la variedad de uva blanca Glera, a través del método Charmat, en tanques de acero inoxidable. Pero en el 2020 las reglas cambiaron y se admitió la categoría Prosecco Rosé, un ensamblaje de Glera (85-90%) y el resto debe ser Pinot Nero (Pinot Noir) vinificado como tinto. La decisión se tomó en diciembre 2020 y a partir de allí corrió la producción del Prosecco Rosé. Y también corrió Distribuidora Gloria para cumplir con todas las exigencias de importación y tenerlo ya en el país, en menos de un año.

La botella del Prosecco Rosé es una especie de imitación de un vestido veneciano de los que seguramente se usaban en los antiguos carnavales de la ciudad de los canales.

La botella del Prosecco Rosé es una especie de imitación de un vestido veneciano de los que seguramente se usaban en los antiguos carnavales de la ciudad de los canales.

Había motivos para la celebración. Se trato de una cena de cuatro pasos con la participación de excelentes vinos “teloneros” del show que estaba reservado para la hora de los postres. El Prosecco Rosé apareció en una botella que imitaba un vestido veneciano, una especie de homenaje a los carnavales de la ciudad de los canales. También apareció una actriz que con una performance alusiva recreaba esa imagen carnavalesca.

El Prosecco Rosé estuvo maridado con un cheesecake de frutos rojos, aunque también podría ir bien con algunos aperitivos. Pero el final siempre es una fiesta y un vino tan elegante y vibrante es más que propicio para las celebraciones, pensando en las que hicieron tan famosa a Venecia y sobre todo pensando en que estamos en vísperas de las Fiestas de Fin de Año. Es un vino aterciopelado con una exuberante frescura en el que se revelan notoriamente los sabores a frutos rojos que contrastan con las notas cítricas y levemente amargas inherentes a las uvas glera.

Una actriz ataviada a la usanza de Venecia. Los carnavales de esa ciudad eran un sinónimo de grandes celebraciones. Y el Prosecco Rosé viene a completar la escena donde una bebida exuberante y vibrante es la mejor excusa para pasarla bien.

Una actriz ataviada a la usanza de Venecia. Los carnavales de esa ciudad eran un sinónimo de grandes celebraciones. Y el Prosecco Rosé viene a completar la escena donde una bebida exuberante y vibrante es la mejor excusa para pasarla bien.

El show principal, tuvo como decíamos destacados “teloneros”. El abrebocas, que consistió en buschettas caprese, estuvo maridado con un Prosecco Piccini Extra Dry Venetian Dress y el primer paso, que recayó en un ceviche de salmón estuvo acompañado de un Piccini Pinot Grigio. Finalmente, el plato de fondo que fueron medallones de ternera con muzzarella gratinadas vino de la mano con Chianti Colezione Oro. Tres etiquetas que le hacían un poco de sombra, al personaje de la noche.

Todos los vinos son de la Bodega Piccini, que tiene mas de 140 años de trayectoria en la elaboración y se distribuye en 80 países, incluyendo Paraguay. “Este excepcional alcance atestigua la perspicacia de nuestra visión que durante más de un siglo ha perseguido el ambicioso desafío de realzar la identidad del territorio italiano en sus botellas, pero con un espíritu innovador”, según una declaración de principios de la bodega.

Y agrega: “Transformar uno de los vinos italianos más clásicos como el Prosecco, en un vino joven y dinámico, demuestran nuestra capacidad de renovación y vanguardia”. La elaboración de los platos estuvo a cargo del chef Fernando De Mestral y la presentación de los vinos a cargo de la sommelier Mariela Gavilán.

 

Comments

comments

COMENTAR