Se fue Pastrone pero deja su sabor a pastas

24 junio, 2020

AdrianoPastrone1

La primera imagen que nos viene al recordarlo, es la de un duende, un gnomo, uno de los enanitos de Blanca Nieves, Papá Pitufo. Era chiquito, mayor, de pelo y barbas blancas con una cara de bonachón que se caía. Todo un caballero. Se retiró de la vida profesional para dedicarse por entero a su señora. Se alejaron del mundanal ruido y se instalaron en Emboscada. Falleció hoy a punto de cumplir 80 años. Ah, y lo más importante era un tremendo cocinero y maestro de cocina.

La última vez que vimos a Adriano Pastrone fue en agosto de 2015. El 2 de junio anterior, tuvo a su cargo el servicio gastronómico para las celebraciones por las Fiestas Patrias de Italia, organizadas por embajada de dicho país. Fue su último trabajo gastronómico, tras 50 años ininterrumpidos de actividad profesional. “Mi señora me tuvo que soportar todos estos años y decidí que era justo que me dedique ahora enteramente a ella”, nos dijo aquella vez a manera de justificación.

Vendió su hermosa propiedad ubicada en el Barrio Herrera y decidió mudarse a Emboscada donde había adquirido un inmueble y el mismo estaba construyendo su casa. Ya poco desarrollaba su pasión por la cocina, salvo cuando le pedían que tuviera a su cargo las comilonas con las que ayudaba a distintas entidades de la comunidad. Recientemente la Municipalidad de Emboscada le declaró Persona Ilustre y le otorgó las llaves de la ciudad, por sus contribuciones  solidarias.

pastrone

Adriano Pastrone, aparece junto a su hija Claudia y su señora María Luisa, en una de las últimas fotos suyas. Foto gentileza.

Llevaba la vida tranquila que tanto anhelaba. Llegó al Paraguay desde su Italia natal allá por el año 1987. Venía a poner en práctica lo que había aprendido en los mejores institutos de cocina y restaurantes del norte su país. Trabajó aquí, en restaurantes ajenos y luego lo hizo en los propios. Asesoró a numerosos y conocidos locales, creó una importante empresa de catering. Su especialidad eran las pastas. Dejó imborrables huellas en todas las cocinas por las que pasó. No fue el inventor, pero en nuestro país fue, sin duda el gran impulsor de los ñoquis de papas. Fue maestro de muchos cocineros. Y adoptó a nuestro país como si fuera el suyo.

Después de 50 años de tanto andar trajinando quiso tomarse el merecido descanso y se refugió en Emboscada. De tanto en tanto, escuchábamos hablar de él, en ocasión de algún evento solidario en su ciudad adoptiva. Y en medio de su descanso la cabeza le dio vueltas más que de costumbre. Le diagnosticaron un pequeño tumor, que por su tamaño y por la zona en donde se hallaba alojado no ameritaba una intervención quirúrgica. Se mantenía bien con las medicaciones preventivas.

Pero la maldita pandemia le provocó una profunda depresión. Su salud empeoró repentinamente y ya no tenía ganas siquiera de alimentarse. Lo trasladaron a la capital para asegurar una mejor atención. Pero las complicaciones propias de semejante padecimiento  provocaron esta madrugada su deceso. Tenía 79 años a punto de cumplir la octava década. María Luisa, su señora, le acompañó hasta el último momento. Tienen tres hijos, Paolo (55) empresario, vive en Estados Unidos, Claudia (51) dueña de Casa Pastrone, catering gastronómico y Victoria (40) música, profesora de violín.

Era uno de esos cocineros chapados a la antigua. Con un genuino respeto y consideración hacia la materia prima y los productores, como consecuencia de una característica genética y no del modismo que al respecto tiene hoy la gastronomía. A él le calza perfecto esa frase: “Cocineros eran los de antes”. Su afición por las pastas lo llevaba en la sangre pero le gustaba experimentar con todo. Producía sus propios quesos y embutidos. En general era un hombre orquesta, pero en este momento preferimos dejarlo en ese descanso que tanto buscaba y merecía. Eso sí, les invitamos a leer la última nota que le hicimos, donde se puede apreciar la delicia de persona y cocinero que era.

“El que quema una verdura, comete una traición”

Comments

comments

COMENTAR

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *