Manolo dejó atrás la Cocina de Gulliver

15 septiembre, 2016
El Español Gulliver

Manuel Ortega López, frente a su nuevo local gastronómico ubicado en el centro de Areguá: Casa Manolo, un rincón de la cocina metiterránea.

Después de tantos viajes Gulliver había decidido radicarse en Areguá. La paz, el sosiego, las bellas casonas coloniales le hizo echar raíces en la pintoresca ciudad, a alguien que como él había dado vueltas al mundo detrás de la cocina. Allí formó familia, tuvo un hijo, pero la vida tiene sus vueltas y he aquí que nuevamente solo, debe emprender una nueva aventura… gastronómica.

Encontramos a Manuel Fernández Ortega, español de 70 años, en su nuevo local en el centro de Areguá pero en una de esas calles laterales donde el tráfico no rompe la tranquilidad que domina a todo el pueblo. Se hizo conocido allí con un restaurante llamado La Cocina de  Gulliver donde más de un asunceno habrá concurrido para probar alguna vez sus célebres paellas. Ahora está bajo el nombre de Casa Manolo, un rincón del Mediterráneo en Areguá; Gaspar Rodríguez de Francia casi La Candelaria.

La Cocina de Gulliver quedó atrás, en realidad quedó en poder de su esposa, de quien se separó no hace mucho y tuvo que mandarse mudar con su cocina a otra parte. Lo vimos sobre la citada calle en una pequeña vivienda bien reacondicionada, con su peculiar estilo colonial en medio de un patio verde y poblado de árboles como los que abundan en la vecina localidad.

“Llegamos a un acuerdo y nos separamos hicimos un arreglo. Ella se quedó con La Cocina de Gulliver y yo todo lo que cobré de un terreno que vendí cerca del lago, lo utilicé para invertir en este chalecito. Hice un contrato largo de alquiler con opción a compra y la dueña me dijo que me quedara el tiempo que quiera”, nos dice Manuel. Y muestra los reacondicionamientos que realizó en el inmueble. El resultado es que quedó en un local bastante pintoresco y sencillo. Y se identifica como La Casa de la Paella.

comedor de Gulliver

El interior de la vieja casa reacondicionada. Un comedor sencillo y con pocas plazas pero un patio enorme y con mucho verde.

Paella con la que alcanzó un récord Guinnes en España al cocinar para 5.000 personas y un récord local al cocinar dicho plato para 1.200 personas en un evento en el Shopping del Sol. Así medio en broma y medio en serio, nació el negocio con el apelativo de Paella récord Gulliver. “Los domingos cocinaba en forma artesanal, llegó a oídos de la gente y empecé a tener muchas visitas. Comencé a trabajar y me asenté en Areguá. Y aquí me voy a quedar definitivamente”, dice.

“Todavía no estoy completo, pero el lugar es súper encantador, no podes tener acá un stress, existe una tranquilidad maravillosa donde se puede venir a comer”, agrega con la intención de que sus antiguos clientes capten el dato y lo ubiquen en su nueva dirección.  Dice que sirvió a muchos famosos, en el extranjero y también en nuestro país y entre los de acá cita por ejemplo a Lilian Ruiz, Gisela von Thuemen, Ysanne Gayet, Lucy Yegros, Leo Rubin, Fiorella Migliore, Bruno Masi… “tenía una gran clientela”, dice con la esperanza de que pronto lo reubiquen.

“Lo que más me gusta cocinar es la paella. Esa es nuestra especialidad y tenemos todas las variedades”, comenta acerca del menú del restaurante, aunque también menciona la tortilla española, la papa con cebolla y huevos. Un preparado de corvina a la espalda al horno que se cocina con aceite de oliva y láminas de ajo “para no degenerar el sabor genuino del producto”, aclara y añade “ no soy amante de las salsas”. También se puede pedir el Cochinillo a la segoviana y la ensalada de siete hojas. En materia de postres tiene el flan de leche recién ordeñada, crema catalana, profiteroles  y crema de maracuyá. Normalmente el menú cambia cada semana dependiendo de la disponibilidad de los productos.

Gulliver en su cocina

Manolo en medio de su cocina. Allí prepara todo tipo de platos de la gastronomía mediterránea. Pero su especialidad es la paella.

Fernández llegó a nuestro país en el año 2.000 para asesorar y capacitar al personal de varios restaurantes de Asunción. Así durante años pasó, entre varios otros, por El Bolsi, La Taberna Española y Hacienda Las Palomas. Ejerció la docencia junto a Sarita Garofalo y en Efaes. Se quedó en Paraguay tras conocer a quién sería su mujer con quién tiene un hijo de once años.

Antes de llegar al Paraguay, el español llevaba ya muchos años ejerciendo la profesión de cocinero que aprendió en sus años mozos en París  donde llegó a trabajar en renombrados restaurantes. Luego llegó a jefe de cocina en un local gastronómico de Marbella, en la Costa del Sol. Desde entonces no paró de trabajar en numerosos países de Europa. Llegó incluso a vivir en varios países de América. Cocinó para grandes figuras mundiales: los reyes de España, Juan Pablo II, Adolfo Suárez, Jordi Pujol, Plácido Domingo, Roberto Carlos, Julio Iglesias, Denis Roussos, Ana Belén, Valeria Mazza, Naomi Campbell, Lola Flores y otras.  Y hoy está allí en Areguá, a unos pocos kilómetros de Asunción.

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